
Si, así es, jodete sin el acento que sino no rima. Se parece un poco al dicho popular pero el sentido es totalmente el contrario. No sé si tendré algo nuevo en el armario, seguro que sí, o bueno, qué voy a tener si yo no guardo nada sin estrenar, pero en cualquier caso lo que está claro es que este sábado toca... joderse, aunque el temita empezó ya hace un par de días y seguramente se alargue más allá del sábado. Es mucho más explícita la imagen que he puesto que lo que yo pueda llegar a explicar y aunque el sábado no es 23 (pero casi), más o menos el mensaje de mi empresa ha sido ese:
Que te den por culo. Y yo, pues ya ves, estoy como niña con zapatos nuevos. Vamos, que no quepo en mí de alegría e ilusión con semejante marrón.
El martes por la tarde recibí un sms. Justo antes de salir de currar me dijeron que tenía que preparar el traslado de unos servidores para este sábado a un centro de respaldo informático, tarea que yo tenía planificada para el sábado de la siguiente semana y contaba con diez días para organizar como es debido todo lo que había que hacer aunque ya había algunas cosas aclaradas. Por ejemplo, que este sábado no había ni camión ni técnicos, con lo que el traslado se hacía al siguiente. Era prácticamente imposible organizarlo con tres días y que además todo saliera como es debido. Y por la tarde me mandaron el sms:
Tienes libertad para decidir la fecha del traslado, sería preferible que fuera este sábado pero analiza los riesgos y me informas mañana. Eres la responsable de cara a la Dirección Gral, la empresa encargada del transporte, los técnicos y el centro de respaldo. Vale, cojonudo. Llevo dos días a la carrera, colgada del tlf hablando con to dios de to los sitios, enviando correos a diestro y siniestro, planificando quien tiene que hacer qué y en qué momento. Un departamento, otro, una reunión, el transportista, la del centro de respaldo, los técnicos del centro para que se pongan las pilas.... en fin, una locura de días para los que los latidos de mi corazón no están muy preparados. Al día siguiente a mediodía cuando me tocó informar me tiré a la piscina. Dije:
Vale, muy bien. Este sábado se hace el traslado. Aún me quedan cosas por cerrar mañana pero hoy lo he dejado todo encarrilado. Mañana veré como hago para conseguir que me dejen usar el toro hidraúlico para sacar el armatoste de más de 800 kgs que hay que trasladar y para el que supuestamente ya me habían dado autorización pero el que me la dio está de vacaciones. Me han pedido fotocopia del carnet para manejarlo por si lo estropean!!!! Manda huevos, pero si a mi que se rompa el toro me importa un pimiento. Si es que hacer todas las cosas de golpe me impide que las pueda digerir en condiciones. En fin, que el fin de semana va a ser movidito, que tengo no sé cuantos teléfonos por si pasa cualquier cosa llamar a unos u otros y si la cosa se pone muy chunga me veo allí plantada en plan sargento. Y mi experiencia me dice que por mucho que planifiques y organices, siempre hay algo que no sale como está previsto y eso es lo más divertido de este trabajo. Vamos, que tengo que pasar la lista con la gente que va a ir al Centro de Respaldo para que nos autoricen la entrada y la primera que va a estar en la lista voy a ser yo por si las moscas. El lunes todos los sistemas tienen que estar operativos porque en todos ellos hay que instalar el proyecto estrella de mi empresa así que espero no estrellarme yo antes.
Y bueno, por si alguno tiene la gran suerte de hacer realidad el dicho popular del sábado sabadete pues que lo disfrute y lo aproveche que yo seguramente estaré acordándome de la madre de alguien.
Feliz finde. Hala, musiquita obscurilla para pasar el trago,
Angina Pectoris que antes fueron
Feu Ma Mere.