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domingo, 21 de febrero de 2010

Little Nemo - Comics & Music

No es la primera vez, que rondándome algo por la cabeza, me tropiezo con ello en algún blog y siempre he dicho que debe ser algún tipo de virus que, circulando por la red, inocula nuestros pensamientos para captar nuestra atención. En esta ocasión se trata de un grupo del que llevo un tiempo para subir un vídeo al canal y que siempre que selecciono la carpeta para escuchar sus temas, no puedo evitar que me vengan a la mente las ilustraciones de un comic.

Little Nemo In Slumberland es uno de los grandes clásicos de los comics. Creado en 1904 por el norteamericano Winsor McCay apareció por primera vez publicado en la edición dominical del New York Herald en 1905 y lo seguiría haciendo cada domingo a página completa hasta 1911. El protagonista era un niño llamado Nemo (nadie, en latín) que sería visitado en sus sueños por un emisario del rey Morfeo con la orden de ser trasladado al Pais de los Sueños donde habría de convertirse en el compañero de juegos de la Princesa.

Cada publicación dominical se correspondía con uno de sus sueños en los que no faltaban fantásticos personajes como su antagonista, Flip, un personaje que llevaba escrito en su sombrero la frase Wake-up y que lo mandaría siempre de vuelta a la realidad y una gran variedad de atrayentes escenarios. La última viñeta siempre era ese despertar de Nemo entre llantos, siendo atendido por sus padres o cayéndose de la cama.

En España, Norma Editorial publicó en el mismo tamaño del dominical, una selección de las mejores historias del pequeño Nemo en una edición especial para coleccionistas a un precio prohibitivo para algunos bolsillos. Nada menos que 120 €.

Little Nemo es también el nombre de un grupo francés (de esos pocos franceses que me gustan) nacido en 1983 y cuyo nombre, acabo de descubrir, fue precisamente tomado del cómic de Winsor McCay (pues ya lo podía haber mirado hace un año, yo también). Influenciados por el post-punk y el new wave de los Cure y Joy Division, editan su primer trabajo en 1986 en formato cassette cuando el grupo solo lo formaban Vincent LeGallo y Olivier Champeau. Ya en 1987, conformados en trío graban su siguiente trabajo y en 1989 publicarían su primer álbum de larga duración Sounds In The Attic con diez temas de los que hay que destacar como mínimo el Sandcastle. Sería en 1990 cuando publicarían el tema más exitoso del grupo, Cadavres Exquis, dentro de un 12" de mismo nombre que incluye además un magnífico That Was Not Martian. Ese mismo año publicarían City Lights con dos versiones del tema que daba título al vinilo y el Turquoise Fields con el You Again. En el 92 se convertirían en sexteto perdiendo parte del estilo que les caracterizaba y dividiéndose finalmente en el 93.

En el 2008 se volvieron a reunir y que por lo menos yo sepa, gracias a mi amigo Simplexia, tienen previsto concierto en Barcelona el 8 de mayo.

Little Nemo - Cadavres Exquis (Howard Song) - 1990

domingo, 1 de noviembre de 2009

Moebius in my dreams

Un amigo en un blog de nuevo ha traído a mi memoria el recuerdo y los exquisitos dibujos de Moebius y no he podido reprimir las ganas de ponerme a buscar por la red un poco de lo que antaño disfrutaba. Creo que de todos los comics que leí fueron los de Moebius los que más se grabaron en mi mente.

Más que de las historias en sí, de lo que tengo recuerdos es de sensaciones, de imágenes, de sueños, de fantasías que se adueñaban de mi y que me hacían y me hacen volar aún cuando las rescato del rincón de mi mente donde las dejé para mi disfrute.


Jean Giraud
, conocido popularmente como Moebius, es considerado un auténtico genio por los aficionados a los comics tanto por el perfecto trazo de sus dibujos siempre impecables como por su particular visión del mundo y la forma en que nos traslada a través de él.



He recordado imágenes de esa Venecia flotante producto de sus sueños donde la ingravidez de las góndolas surcando unos canales que más se asemejaban a desfiladeros me producían una fascinación no muy lejana de la que me produjo la ciudad cuando la conocí. Quizás jugaba con el reflejo que en el agua convierte a las cosas en casi infinitas.

Al placer de la contemplación de sus dibujos se unía el de la lectura de unas historias fantásticas, oníricas que no podían ocupar más que eso, el lugar más privilegiado de mis sueños. Y en las que su paleta de colores adornaba mis pensamientos y los teñía de esperanza de futuro.

Y desde ahí es desde donde hoy han vuelto a resurgir para devolverme por unos instantes al mundo de la inocencia, a esa parte de mi que se aferra por no crecer pese al transcurrir de los años.





Mark Lane - That's Dream (1993)