martes, 3 de agosto de 2010

Reflexiones pasajeras

Hacía tiempo que el aire no llegaba bien a sus pulmones, que tropezaba con la desilusión de su entorno y llegaba escaso y viciado. Hacía tiempo que el mundo aparecía desfigurado ante sus ojos. Como si un grueso vídrio deformara la percepción de las cosas. Un vidrio clavado en su retina que filtraba el exterior y lo traducía en impresiones distorsionadas de la realidad.

- Eres estúpida -se decía a sí misma.
- Lo sé, la estupidez se reparte de forma desigual por el mundo y a cada uno nos toca una porción diferente. A mi me ha tocado más de la que soy capaz de asumir.
- Pues tú misma. Si no eres capaz de ver con claridad dentro de ti, difícil lo pones para apreciar la nitidez de lo que te rodea.
- Bueno, siempre me gustó disfrutar de esa imagen turbia con que se adornan las cosas para el miope. De esta forma convertía las imágenes más bellas en el producto de un sueño y las más horrendas en la peor de mis pesadillas. Nunca tuve término medio. El gris siempre me pareció mediocre e indiferente.
- Ya. Quizás sea hora de acudir al oculista.
- No, no quiero descubrir el nítido relieve de la realidad. No quiero ver más allá de lo que ya veo. Realmente, no me importan los rasgos de los extraños, ni lo cristalino del horizonte. Yo..., sólo necesito un poco de luz interior. Un poco de claridad dentro de la maraña de emociones que me asaltan a cada momento y que en ocasiones disparan mis pulsaciones para confundir aún más mis sentidos.
- Bueno, todo el mundo se sobresalta en algún momento.
- ¿Si? ¿La gente se sobresalta consigo misma?
- Supongo que sí. El desconcierto ante aquellas cosas que nos negamos, provoca esas sorpresas.
- Vaya monólogo estúpido que mantengo contigo, ¿qué podrías descubrirme tú de mi misma?
- Quizás lo que te empeñas en ocultar. La voz de la conciencia posee una sabiduría innata.
- Je, ya te oigo a veces refunfuñar, pero paso. Si te hiciera caso necesitaría otra conciencia que me recordara mis errores contigo.
- Seríamos multitud en ese caso. No te lo aconsejo.
- Cierto, tú y yo ya somos multitud y rara vez nos ponemos de acuerdo cuando debatimos algo. Y además, esta vez ni siquiera te he preguntado. No sé que haces aquí.
- Te hago compañía, te recuerdo quién eres y lo que quieres.
- Pues hoy no quiero ni compañía, ni recuerdos. Estoy muy cansada, déjame tranquila. Tengo que dormir.


Feu Ma Mere - The Agony After (1989)

5 comentarios:

Outsider dijo...

Que puñetera la cociencia... nos dice cosas que ya sabemos y no le hacemos caso.

Elektra dijo...

Bueno, aún sabiendo que tiene razón, a veces es mejor no hacerle caso. :) La idea era desarrollar una idea q tenía pero realmente estaba muy cansada y corté la reflexión casi antes de empezar. Llevo una paliza de curro encima que me tiene agotada.

india dijo...

Pues si es el iniciio de una reflexión,no la descartes,continúa con ella,madúrala...porque tiene una pinta estupenda esta idea tuya...pero estupenda de ES-TU-PEN-DA!
Mi conciencia también se mosquea conmigo...más veces que yo con ella,la verdad...
¿Cuánde vas a descansar tú?de curro,claro...de nosotros pleas no!
Aaaaaaaaachuchones!

Perem dijo...

Siempre he pensado que nada mejor que coger el coche y largarse bien lejos de la puñetera rutina, y eso es que lo que voy hacer en nada, coger el coche y salir pitando hacía tierras italianas.

Por eso, antes he aprovechado para saludar a los compis, y si, hoy me he acordado en primer lugar de ti antes que de..... ja, ja... ya sabes de quien estoy hablando.

Saludos.

Elektra dijo...

Bueno, como habrás visto, India, lo de descansar aún está por llegar y sobre la reflexión... hubiera conseguido madurarla si hubiera tenido un poco de tiempo y tranquilidad, pero la idea se quedó en forma embrionaria en mi cabeza. Algún día saldrá, si es que merece la pena.

Un besazo, srta. ES-TU-PEN-DA. :)

Pues amigo Perem, no sabes la envidia que me das en estos momentos. Si yo pudiera cogería también el coche, o mejor una nave espacial, para esconderme en otra galaxia. Disfrútalo mucho y oye, todo un detalle el que por una vez, mi persona haya conseguido superar el protagonismo de ese... otro. Jajajaja.

Muchos besotes, empápate bien de los paisajes italianos.