domingo, 8 de agosto de 2010

Un instante y una canción

Hay ocasiones en las que una canción es capaz de hacerte sentir dichosa aunque solo sea mientras esa música y el eco de la misma, resuena en tus oídos. Son las tres de la madrugada. He vivido una semana agotadora de trabajo como no había vivido nunca antes. Y lo peor de todo, es que el trabajo aún no ha terminado, y es más que probable que la siguiente semana sea igual. Empecé la semana anterior con alguna jornada que superó las 24 horas seguidas y empecé esta otra algo más pausada pero siempre in crescendo. Desde las 15 horas del lunes hasta acabar el viernes superando lo inimaginable, 27 horas sin dejar de dar el callo. He llegado a perder la noción del tiempo, a no saber en qué día vivía, a no saber en qué día hice una cosa u otra. He llegado casi a perder el conocimiento de puro agotamiento. Me ha costado más de un día recuperarme y hacerme de nuevo a los horarios de los mortales.

Necesitaba airearme, aunque esto sea un decir, ya que la temperatura a estas horas no baja de los 30º y el aire se ha debido de quedar enredado en algún lugar muy lejos de aqui. De cualquier forma, necesitaba salir, ver las caras de la gente, tomar unas cervezas fresquitas, cenar como es debido, mantener una charla animada, disfrutar de un buen mojito, escuchar hablar a los demás, observar las calles llenas de gente en pleno agosto, escuchar las sirenas de las ambulancias o los coches de policía que recorren las calles habitualmente. Necesitaba ubicarme nuevamente en esta ciudad y recuperar sensaciones perdidas. Y una vez conseguido, he llevado a M a su casa, he subido el volúmen de la música y he cogido la carretera camino de la mía. Una carretera casi desierta. He subido un poco más el volúmen de la música, he bajado las ventanillas para rescatar el aire que hoy nos estaba vetado y ha empezado a sonar esta canción.

Finley Quaye & William Orbit - Dice (2003)


Por un momento me he sentido feliz, con esa felicidad que aparece de repente como surgida de la nada pero que lo inunda todo. He aflojado el pie del acelerador para mirar a mi alrededor con el brillo que la dicha coloca en los ojos y que en la obscuridad de la noche tiñe incluso de brilantes colores hasta las sombras. Y gracias a esto, sé que estoy preparada de nuevo para afrontar una semana más perdida en otra realidad.

10 comentarios:

Ventiladorcular dijo...

Yeh Elektra! Eso que cuentas es bestial! más de un día currando...AAARGGH!!! Ya te pueden estar pagando bien las extras!!
Lo único que te faltaba para sentir de nuevo la ciudad en la que te ubicas, era un radar de esos que tanto te gustan!Próximamente me pongo al día de los posts de abajo que he estado missing. TE envío mail. Muchos besos amiga!

Outsider dijo...

Ayer escribí algo sobre la felicidad y casualmente, esta noche, tomé un mojito... la felicidad absoluta no existe, existen los momentos de felicidad, solo hay que saber reconocerlos.

Por lo demás, ¿no te ha dicho nadie que se trabaja para vivir, no se vive para trabajar?

India dijo...

Yo de tu eficacia no dudo,...pero de veras que pienso que quienes dirigen el lugar donde te hacen pasar tantas horas están muy equivocados...No hay excusa que haga necesaria ese tipo de jornadas,nada que no se pueda contestar con cómo desgastan al personal...para nada,Elektra,están muy equivocados y no me bajo del burro...
Me alivia saber que sabes buscar en tu brújula y encontrar tu norte.No la pìerdas.
Aaaaaaachuchones!

Elektra dijo...

:) Amigo Venti, en mi empresa no pagan las horas extras. Por lo menos, no a los informáticos. Así que eso es lo que hay, trabajar para conseguir que funcione la chapuza que han hecho otros. Ahora no es el momento, pero supongo que más adelante, esto tendrá sus consecuencias.

Je, pues gracias a esta canción, desaceleré un poco, sino, seguro que me habían retratado los radares. :) Yo también te debo por lo menos un correo, no creas que el exceso de trabajo consigue que os aparte de mi cabeza, solo me impide encontrar el momento para escribir. Los otros posts no tienen nada meritorio, salvo algo más de agotamiento y un poco de desilusión, así que no te has perdido nada.

Un besazo siempre.

Pues lo acabo de leer, Outsider. Como un calco de lo que yo también sentí. :) Las sensaciones que nos dejan esos momentos, son más que suficientes para seguir adelante.

Y por lo demás, pues claro, de eso se trata, si mi vida fuera exclusivamente trabajo hubiera acabado con ella hace mucho tiempo. Pero hay circunstancias en las que no quedan más cojones. Podría haber estado durmiendo porque yo no le doy a la tecla como lo hacía antes, pero si alguien de mi gente está allí trabajando yo soy incapaz de dejarles en la estacada.

Luego te leo más despacio, que me he perdido algunas cosas. Bsos.

No te voy a quitar razón, India. Yo también creo que se equivocan, que cuando el primer día se vio que aquello no funcionaba, el empeñarse en arreglarlo a toda costa, no es la solución. Solo he hablado estos días del cansancio pero algún día hablaré sobre el buen hacer, algo que no tienen muy claro ni los que nos dirigen, ni muchos de los curritos que hay por allí. Y esta experiencia además, me ha servido para quitarme un problema de conciencia que me estaba martirizando últimamente y que también contaré. De cualquier forma, espero que después de esto, rueden cabezas y lo que tengo claro, es que no será ni la mía, ni la de mi gente.

Esto es una cadena y yo (mi grupo) estoy justo al final. Cuando todos han hecho ya su trabajo, entramos nosotros para hacerlo visible al exterior. Pero cuando todos los que van antes que nosotros han hecho mal su trabajo es imposible que nosotros podamos sacarlo adelante. Y en ese punto, poco más de lo que estamos haciendo se puede hacer. Lo cierto es, que llegados aquí, la presión recae mayormente sobre nosotros y no es el momento de buscar culpables, sino de cumplir un objetivo como sea. Luego, ya se verán las responsabillidades.

Resumiendo, a veces uno no entiende nada, ni lo comparte, pero no queda más remedio que avanzar pese a que la razón te diga que lo suyo sería retroceder.

Un besazo muy grande. Mi brújula en momentos como estos es mi mejor compañera, si no fuera así, hubiera perdido la razón hace mucho tiempo. :)

MR. MC.DONALD dijo...

ME GUSTA !!!!ESPERO QUE PUEDAS PASARTE POR MI OSCURO, DEPRESIVO Y NOSTÁLGICO BLOG PARA QUE ME DES TU MÁS SINCERAS IMPRESIONES... TE ESPERO Y TE SEGUIR

Elektra dijo...

Mira, MR. MCDONALD, aprovechando que andas por aquí paseándote por los blogs que conozco, te diré: me tocan las narices los "capta seguidores" que para colmo como tú, no hacen más que cortar y pegar lo mismo por cada blog por el que se pasean.

Así que por mi parte, podría pasarme por tu blog, si, pero me es totalmente indiferente tu blog y tu persona. Si quieres sinceras opiniones, te recomiendo que empieces por aportarlas tú con respecto a los demás. Saludos.

Outsider dijo...

Anda... el de las hamburguesas ha pasado también por aquí. Me encanta cuando pones esa cara de mala ostia (sobre todo cuando no es por algo que yo haya hecho...), le pega el avatar.

Elektra dijo...

Si, hijo, ha pasado por aquí y por dos o tres blogs más aparte del tuyo y el mío. En todos ha dejado el mismo comentario sin que haya tenido tiempo material entre un comentario y otro de leer mínimamente los posts en los que comentaba. Vamos, un impresentable de esos a los que les encanta hacer publicidad de su blog y q les importa tres cojones lo que tú escribes.

Está bueno eso de que veas mi cara de mala hostia solo por leer mis comentarios. :)))

Feliz semana.

yessycure dijo...

Holaaaaaaaaaaaaaaa!!!!!!!!

Imagino lo que estas pasando.....no es nada chido

pero espero que prontito estes mas tranquila y esta semana te depare alguna buena sorpresa

te mando, muchos, muchos, muuuuuchos

abrazos y besos!!!!!

Elektra dijo...

Hola preciosa yess, gracias por tu comentario. Sé que te debo una contestación a un correo, pero ya ves como estoy. La mayor parte de los días, por no decir todos, el poco tiempo libre que me queda es para mal-dormir.

Yo también espero que esta semana empiece a tranquilizarse el tema. Yo creo que el próximo lunes empiezo mis vacaciones (si es que me dejan), y les pasaré el testigo a los que vuelvan, aunque les dejaremos las cosas bastante mejoradas.

Un besazo muy grande.