martes, 29 de diciembre de 2009

Un final de mes, de año y de tuertos

Se acaba por fin este mesecito y con él decimos una vez más adiós a otro año. En esta ocasión sin segundos extras para disfrutar. No voy a mirar atrás porque ya lo hago muchas veces a lo largo del año y precisamente lo que quiero es adentrarme en el último año de la primera década del 2000 con la ilusión de lo nuevo. A todos los que sois y estais, a algunos de los que son y han estado os deseo una montaña rusa de suaves pendientes para disfrutar del viaje, sin grandes sobresaltos ni velocidades extremas. Un camino pausado en el que poder mirar a los ojos de los amigos y sentirse dichosos, sosegado para permitir que nuestros sentidos se regodeen y se entretengan con lo placentero de nuestras vidas, sereno para disponer de tiempo para valorar en su justa medida lo que nos rodea, relajado para permitirnos decidir sin equivocarnos. Un suave camino que nos aporte sonrisas y deseos de amar.

Para mi, voy a pedir una cosa nada más. Por favor, el tuerto que me mira ya de forma obsesiva, que me deje un tiempito de relax, que me tiene ya muy vista y anda que no hay indecentes y gente de mala fe que le puedan aportar más entretenimiento que yo. Que me tiene agotada y no quisiera yo llegar al extremo de sacar las armas de Elektra, que este no debe saber que fui entrenada por una organización de asesinos y que me estoy conteniendo por aquello del qué dirán, pero que no, que tú no te vienes conmigo este año y que aquí te quedas olvidado.

Y yo desaparezco como este mes al arrullo de un tema tranquilito para ir serenando el espíritu.

Ser muy felices y cuidaros. Muchos besos.

The Church - Under The Milky Way (1988)

lunes, 28 de diciembre de 2009

Una mujer de mi vida

Entre acordes y punteos de guitarra, al vaivén de una preciada armónica esperaba una y otra vez escuchar tu voz de nuevo al otro lado de la línea, como si la música pudiera despertarme del terrible sueño que avanzaba gigante en el tiempo carcomiendo toda tu realidad y nublando la mía. Como un tornado que todo lo revuelve y lo arrastra para mezclarlo en un sinsentido, tu mente se fue desmembrando hasta impedir que articularas palabra, hasta conseguir que fueras ajena a tu cuerpo y el mundo. Mirar a tu alrededor con mirada nueva, una que no reconoce lo aprendido, que con cada nuevo día olvida un poco más hasta hacer irreconocible lo cotidiano. Perder la capacidad de jugar con las letras para juntar un te quiero. Descubrir en tus ojos la desesperación y en los nuestros la impotencia. Sentirte día a día más lejana, atrapada en un mundo enloquecido de objetos que levitan sin saber como nombrarlos, de nombres que bailotean como bufones en tu cabeza sin ponerles un rostro, de amores que vuelan sin saber donde posarse porque todo gira alocadamente en ti y te debilita. Te resigna en un nuevo intento por articular algo conexo hasta hacerte bajar la cabeza apesadumbrada, te postra sobre tu propia frustración y te abandonas al caos mental que poco a poco te gana la batalla y se retuerce sobre tus músculos para asfixiarte, para impedirte cualquier movimiento. Una mirada que nos interroga y para la que no teníamos respuestas ni alivio.

Cada día una llamada. Cada día ese sonar de guitarra y armónica, de dulce cantar que acabó por convertirse en la triste melodía de una trágica huída de la realidad, de una triste despedida de este mundo donde yo, no dejaré nunca de recordarte.

(Hace unos años, este tema era la melodía que sonaba en mi móvil cada vez que recibía una llamada. Hace unos años perdí a una mujer muy importante en mi vida que se vio atrapada por una enfermedad que avanzó a pasos agigantados y nos dejó huérfanos de cariño a sus hijos, a sus nietos y a mi. Vivía allí donde la lluvia es compañera inseparable del paseante. Cuando se marchó, tuve que cambiar el tono de mi móvil y no consigo escuchar este tema sin que se haya convertido en algo suyo y mio)

Ismaël Lô - Tajabone (1990)

martes, 22 de diciembre de 2009

Deseos de diciembre

Qué pasa? Pues que estoy seca de palabras, que me conmueven cosas que no consigo ni quiero trasladar hasta este rincón. No es el momento. Esa alegría navideña que inunda a casi todo el personal y que en mi se traduce en sensiblería tonta, me impide relatar algunos acontecimientos o historias que se han cruzado en mi vida, casi para apenarme un poco más. Y es que no todos viven estos días de forma radiante por la simple razón de que estos días no son distintos a los otros aunque nos exijan la sonrisa en la mesa, la algarabía en la calle y el jolgorio en compañía. Pero no quería dejar esto en secano.

Ayer amaneció un bonito día blanco en mi ciudad, un bonito día para pegar la naricilla al cristal y disfrutar del paisaje al calor del hogar pero también un día caótico si no tienes la oportunidad de disfrutarlo de esta manera. Mi dedo me ha permitido librarme del caos para asomarme al frío diciembre y pensar en navidades blancas que uno siempre imagina pero que raramente son.

No quería dejar mi casa sin desearos como tantos otros días que seais muy felices, que disfruteis de la compañía de los demás, que seais pacientes para con las obligaciones y que no os empacheis con tanta comida :) Desearos lo mejor de todo corazón.

Dicen que en estos días es cuando más discusiones y peleas se dan entre amigos y familiares. Yo no me he visto envuelta en ninguna, pero bueno. Para que libereis tensiones y no os veais envueltos en malos rollitos os dejo con la peleilla que estos dos nos interpretan. Agitación musicada por Sally Timms y Marc Almond. A ver quien discute con esta musiquilla.

Muchos besos y FELIZ NAVIDAD.

PD - El árbol del post es para que lo adorneis con aquello que más deseeis.


Sally Timms & Marc Almond - This House Is A House Of Trouble (1987)

sábado, 19 de diciembre de 2009

Manic Street Preachers - If You Tolerate This...

Hace ya más de un año que un amigo bloguero posteó el tema de los Manic Street Preachers "If You Tolerate This Your Children Will Be Next" y no me pude resistir a la versión acústica que había colgado en su blog. La busqué por todas partes sin encontrarla por ningún sitio y en su búsqueda descubrí algunas cosas sobre el tema que desconocía. Inspirada en la Guerra Civil Española, tomaba su nombre de un cartel republicano con el que se trataba de conseguir apoyo internacional y en el que aparecía un niño asesinado por las tropas nacionales con la nota al pie que dio nombre a la canción. En ella habla de soledad, vergüenza y deseos de cambio.

Hace unos días le fue entregado el Premio Nobel de la Paz al nuevo Presidente de los EEUU Barack Obama sin que yo haya sido capaz de entender aún cuales han sido los méritos realizados por este señor para obtener semejante galardón. No habrá seguramente nadie en el mundo que haya mediado por la paz y el diálogo, que haya luchado por la fraternidad, que haya realizado labores humanitarias dignas de elogio más que el presidente de un pais que tiene declarada la guerra en distintos puntos del planeta en su propio beneficio, arrastrando a otros países a participar en los conflictos. Bonita manera de fomentar la paz. Si esto es lo que ahora se considera digno de elogio y galardón, entonces es que hemos perdido el norte totalmente o es que el concepto de paz ha cambiado y a mi nadie me lo ha explicado.

Y como yo sigo pensando que la paz es otra cosa, me gustaría imaginar que si hay que luchar por algo, sea por erradicar el hambre, por los derechos humanos, por la tolerancia, por el respeto, por la honestidad, por el cuidado del lugar donde vivimos, por erradicar el maltrato contra cualquier ser vivo y por cualquier otro motivo que haga de este mundo un legado del que se sientan orgullosas las siguientes generaciones sin que para ello hayamos tenido que empuñar las armas.

Ante la imposibilidad de encontrar la versión que quería del tema, me extrajeron el audio del vídeo que fue colgado en el blog y con él y con las imágenes de esa guerra que sufrieron nuestros mayores, imágenes a blanco y negro porque no hay color posible para la desolación, la angustia, la destrucción o la matanza, he subido de nuevo el tema al Youtube para recordar que si toleramos este tipo de cosas, nuestros hijos podrían ser los siguientes...

Manic Street Preachers - If You Tolerate This Your Children Will Be Next (1998)

jueves, 17 de diciembre de 2009

Una o dos de "machos"

Me estaba tomando una tónica en un bar antes de entrar al médico que tenía una sed que me moría y aunque mi madre dice que para la sed es el agua, a mi siempre me dá por la tónica y si es por la noche, pues aderezada con un poquito (o mucho) de Bombay Sapphire. A mis espaldas suena un móvil:

- Hola, qué tal?
- Pues aquí, tomándome un café con mi "macho"

Ostris, casi me atraganto. Luego dice mi amigo WOOD que cuando yo hablo de "embestidas" le suenan a relaciones entre búfalos. No sé yo que decirte lo que me he imaginado. Suena grotesco, no? Yo siempre he dicho "mi chico" y por decir algo, porque lo de "mi" en el sentido de propiedad, tampoco es que me seduzca mucho. Si acaso tengo algo mío, serán mis hijos que pa eso los he parío. Bueno, el caso es que me ha sonado totalmente bestial y para colmo me he quedado con las ganas de ver al "macho" ese que estaba a mi espalda. Tendría algo especial?

Este si que tiene voz de "macho", jajaja. Y como me vino a la mente al escuchar al sr. Peter Murphy, pues aquí se queda. Vocalista y alma de Wolfsheim, esta vez en solitario. Un tema de su album Solo del 2008. Una voz con personalidad propia y tremenda.

Peter Heppner - Suddenly (2008)

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Estallidos

Sabía que no habría lugar para la conversación. No hasta que no se liberaran del deseo. Cuando golpearon la puerta, las pulsaciones se aceleraron, el corazón parecía salírsele del pecho y temió que no le respondieran las piernas. Cuando le descubrió al otro lado sintió que perdía el equilibrio. Como quien descorcha una botella de champagne, la explosión de los sentidos se derramó desbordando ese primer instante titubeante y todo giró en remolino infinito de sensaciones placenteras haciendo del instante y del todo una eternidad en la que morar. La pasión contenida se liberó a través de caricias mil veces soñadas, de bocas que se comían y recorrían excitadas, de cuerpos que se empeñaban en apretarse uno contra el otro, en fundirse. Como si todo alrededor girara en una vertiginosa corriente se fueron acariciando y desnudando sin apenas separarse un milímetro.

Le adivinó el miembro erecto cuando cruzaron la mirada en la misma puerta y lo sentía tenso y deseando estallar cada vez que la estrechaba contra él, cada vez que la arrinconaba contra la pared, mordisqueando cada palmo de piel que iba quedando al descubierto. Y ella sentía derramarse cálidos ríos de flujo entre sus piernas, sin poderlos contener. Como si todo lo derramado durante tanto tiempo hubiera vuelto a ella para entregárselo a él.

Se agachó para comerle, para absorberle, para recibir aquello que tantas veces la ofreció, para disfrutar de aquello que era suyo, para saborearle más allá de lo imaginado. Y sintió la inmensidad en su boca, su palpitar, su tensión y el deseo que se contenía. Y así lo disfrutó, lo tragó y recorrió con su lengua hasta estremecerlo, hasta sentirle al punto de la explosión. Buscó de nuevo su boca para salivar juntos, para saborear a medias mientras los dedos de él se hundían y la buscaban dentro de sí. Retorciéndose, gimiendo de puro goze, enloqueciendo al tacto..., al sabor. Y todo seguía girando. Y giró en alocado torbellino cuando su boca se hundió entre sus piernas y ella sintió que su lengua se introducía en lo más recóndito de sí, allí donde tan larga fue la espera. Donde las húmedas caricias le hacían elevar las caderas, donde apenas el leve rozar hacía que temblara, que se perdiera el sentido, que su clítoris iniciara la danza desenfrenada de contraerse y relajarse como si a través de él se diluyera el mundo.

No había freno para el placer desatado. Se sintió arrastrada y contra la pared. Atravesada y sin consciencia, salvo la certeza de poseer al otro yo deseado. Dentro de sí explosionaban los sentidos y apretaba y relajaba sus piernas para atrapar su polla y liberarla, para dejarla mil veces escapar y así mil veces más cobijarla. Y con cada bienvenida un gemido, con cada sacudida un nuevo goce, con cada embite un nuevo derrame de calor y de oleadas viscosas que ivan y venían, que se mezclaban para convertirse en el jugo más sabroso, el que habría de llegar y que ya se anunciaba en cada gesto, en cada temblor, en cada pálpito que al unísono estalló en grito sordo que salió de sus labios y que sacudió el cuerpo de ambos hasta hacerles perder el equilibrio de los sentidos. Mil pedazos de pasión desbordada, de dicha jamás sentida que recorría sus cuerpos y se alojaba para siempre en el lugar más preciado de sus mentes. Para el recuerdo, para la añoranza, para revivirlo una y otra vez...

Un sonido estridente y agudo reordenó neuronas, desperezó bruscamente los párpados. Extendió la mano para hacerlo silenciar. En sus retinas aún la imagen fija de cada mañana, el sueño que cada noche la alcanza. La humedad entre sus piernas... y la que se desliza por sus mejillas al retornar a la vida y su realidad.

Band Of Horses - No One's Gonna Love You (2007)

martes, 15 de diciembre de 2009

Aparcar de oído

Estaba tranquilamente aparcada a la puerta del colegio esperando al calor de la calefacción que abrieran las puertas y leyendo un mensaje en el teléfono, cuando de pronto me sentí sacudida. Levanté la vista y allí estaba ella. Una de esas que hace que todas carguemos con el apelativo de inútiles con un volante en las manos. "Vaya tela, pensé. Vaya meneo que me ha pegado. Bueno, vale, paso". La observé maniobrar y meter nuevamente la marcha atrás. Y de repente... Una nueva sacudida más fuerte que la anterior. "Bueno, pues ahora ya si que no vale".

Me bajé y me acerqué a su coche. Al verme me dijo:

- Uy, perdona.
- Perdona? Hombre, es la segunda vez que me das -le dije.
- Ah, si? Lo siento, la otra no la he oído -me suelta la tía tan ancha.
- Verás, es que no lo tienes que oir. Antes de nada tienes que mirar y de cualquier forma, no es necesario oir para sentir.

Y me volví estupefacta ante semejante contestación. Claro, no se me había caído a cachos el parachoques como para que ella se percatara de que tenía un coche detrás. Ni se habían hecho añicos los faros desprendiéndose estrepitosamente.

Me pregunté si cuando la embiste su marido, ella se enterará de algo. Qué cosas, por favor.

Sonidos ochenteros de nuevo para armarse de paciencia, de la mano de un grupo del que no creo haber oído nada salvo este tema que me gustó.

Play - You Don't Look The Same (1983)

domingo, 13 de diciembre de 2009

De reconciliación

La otra noche, cuando posteé a Clint Mansell, me dediqué a escuchar esa música que me reconcilia con el mundo y que de alguna forma me transporta a lugares que me aportan el sosiego que en momentos necesito. Recurrí a estos dos señores que para mi van inevitablemente de la mano con cierta lógica.

A Philip Glass, compositor americano minimalista, lo descubrí hace ya muchos años gracias a los estupendos programas que Radio 3 emitía en los 80 y de los que fui una auténtica adicta. Reconozco que al principio su música me rallaba un poco, de hecho sigue habiendo temas suyos que no consigo terminar de oir pero editó en el 82 un album, Glassworks, que aunque solo fuera por disfrutar del Opening, merecía la pena comprarlo y por supuesto, lo compré. Ejecuta una música repetitiva y a veces complicada que le impide llegar a mucha gente pero tiene exquisitos trabajos que dejan una huella imborrable. Trabajó en Platinum con Mike Oldfield y en la instrumentación de algunos temas de Bowie además de musicar películas de directores de la talla de Coppola y Scorsese. Quizás no sea un músico muy comprendido y tan solo admirado en ciertos ambientes pero yo desde luego lo calificaré como uno de los grandes. Experimental e innovador.

Su tema Opening, con el que uno se inicia en la escucha de Glassworks siempre me trae a la mente imágenes de amaneceres así que esas son las que busqué para hacer el vídeo.

Philip Glass - Opening (1982)


El siguiente es otro compositor belga minimalista, Wim Mertens, que se declara abiertamente fan de Phil Glass y del afamado por el excelente trabajo en la BSO de El Piano, Michael Nyman. Cuando lo escuché por primera vez fue precisamente el trabajo de Phil Glass el que me vino a la mente.

Su trabajo es quizás más apto para los oidos, pero al igual que el anterior, se enfrenta continuamente a la crítica del público clásico más retrógrado. Sus trabajos más conocidos y no por ello los mejores, son el maravilloso y dulce Close Cover y Struggle For Pleasure, llegando este último a ser aplaudido en sectores donde no parece tener mucha cabida este tipo de música. Y este es precisamente el que me lanza directamente fuera de los límites de nuestro planeta a ese espacio que tanto me apasiona y que si tuviera que tener alguna música sería esta. Música para las estrellas, para las galaxias y las nebulosas. Música para disfrutar de todo aquello que es sin que el hombre haya intervenido para nada salvo para ahora llenarlo de chatarra que orbita a nuestro alrededor.

Wim Mertens - Struggle For Pleasure (1988)

viernes, 11 de diciembre de 2009

Grosería, te guste o no

Tengo el dedo corazón de la mano derecha erecto y no es porque trate de decirte ninguna barbaridad sino porque hoy empezaba uno de esos fines de semana que tengo para dedicarlo a lo que más me apetezca, así que nada más salir del trabajo y dirigirme al primer lugar previsto, he cerrado el coche y a mi dedo no le apetecía venirse conmigo así que se ha quedado la mitad dentro y la otra mitad fuera. Me he ido como he podido hasta las urgencias de un hospital, que gracias a dios no me quedaba muy lejos, en estado de preshock y con las ventanillas bajadas para que entrara bien el aire frío y evitar así perder el conocimiento (imprudencia total por mi parte, lo sé). He pasado allí tres horitas entre curas, radiografías, esperas amenizadas por carteles amenazantes sobre la gripe A, otro donde las enfermeras informan que actuarán por la vía penal ante insultos o agresiones (que me ha dejado flipada) y alguna que otra llegada de UVIS móviles que era mejor no mirar. Y al final, he salido de allí con un pinchazo de la vacuna del tétanos, con una fisura en el hueso, una férula metálica que con venda y todo me inutiliza casi toda la mano derecha y que además, me imposibilita quitar el gesto este del dedo amenazante y que el muy cabrón me dirige continuamente cuando le miro preguntándole: ¿Pero este no era mi fin de semana libre?

Alguien decía no hace mucho que le habían echado mal de ojo, pues a mi también, solo que a mi me lo han echado además con el del culo. En fin, c'est la vie.

Hala, musiquita para animar. Crashhh, eso es lo que ha hecho mi dedo.

Aimless Device - Shellshock (1987)

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Buen rollismo para empezar a currar

No sé que hago yo aquí a estas horas si mañana me tengo que pegar un madrugón de la leche, pero es que prefiero echar tierra sobre estos posts que escribo en plan "arrebato depre" que me dan de vez en cuando. Sobre todo porque estos días de descanso han tenido otras cosas buenas que es preferible leer antes que esto. Así que, aunque solo sea para empezar el día de mañana con mejor pie ya que viene cargado de curro, carreras, reuniones y aceleración de mis pulsaciones, pues pondré algo de music.

Hoy una dama con un tema que me pongo muchas veces en el coche por las mañanas a todo trapo cuando voy precisamente camino del trabajo y que escuchaba yo... pues hace ya muchos años y que me ha acompañado otros tantos y lo seguirá haciendo. Un tema que me carga las pilas para empezar un nuevo día.

Feliz semanita corta para todos.

Suzie Quatro - If You Can't Give Me Love (1978)