sábado, 5 de diciembre de 2009

Último adiós a Victor Jara y los sueños

Acabo de leer una noticia que ha hecho que me recorra un escalofrío, supongo que producto de la nostalgia que me produce el nombre de Victor Jara, el cantautor chileno brutalmente torturado y asesinado por las fuerzas del dictador Pinochet justo el día en que yo cumplía 11 años. Sería poco más de un año después, en mi pre-adolescencia cuando oiría por primera vez su nombre. Una época en la que en este país la gente y sobre todo los jóvenes, se agitaban inquietos presagiando el final de nuestra propia dictadura. La "canción protesta" que entonaba junto a mis amigos tenía su firma y la de grupos como Quilapayún, con la vista puesta justo al otro extremo político de lo que este país padeció a lo largo de 40 años. Un padecimiento que por suerte yo apenas viví. Las revueltas callejeras eran el pan nuestro de cada día. El ansia por librarse del yugo, por pasear libremente por las calles de la ciudad, por amarse a plena luz del día, por gritar lo que cada uno llevaba en sus entrañas era tan fuerte, que no había freno para la movilización que los estudiantes encabezaban cada día en las calles de la Ciudad Universitaria pese a la persecución y los palos que los grises repartían. A mis aún cortas entendederas tan solo llegaba el eco de lo que algunos hermanos mayores de mis amigos nos contaban sobre las manifestaciones, sobre las organizaciones clandestinas, sobre la formación de la Joven Guardia Roja que viví muy de cerca. Y me vi entonces esparciendo octavillas por las calles de mi barrio con el temor no solo de meterme en un lío sino de que mi padre me partiera la cara pero también, con la esperanza del cambio. Y esa era la época en la que entonábamos como grito de guerra canciones como esta:

Victor Jara - A desalambrar

Canciones que entraron en nuestro país de forma clandestina y que escuchábamos en un destartalado radio-casette a escondidas, al abrigo de los pinares de la Dehesa de la Villa, donde vivía, y que nos servía de refugio de miradas indiscretas. Donde aprendimos cada letra de cada canción, donde muchos gritamos por primera vez la después tan manida estrofa de Quilapayún "el pueblo unido, jamás será vencido", donde creíamos en los sueños de juventud y donde por una vez, esos sueños, se hicieron realidad. Yo, no corrí por las calles. Yo, no me enfrenté desafiante ante nadie. Yo, lamentaba mi corta edad porque quería estar donde estaban muchos. Sin embargo, cuando todo acabó, cuando los mítines de los partidos políticos estaban rebosantes de gente alborozada, cuando parecía que las calles tenían el color de lo nuevo, el olor a limpio, yo me sentía parte de eso que llegó a ser y que por desgracia, se esfumó muy pronto.

La clase política huele a podrido en este país. Y si tuviera que salir de nuevo a la calle, sería para echarles de sus estupendos y cómodos sillones. Y esta vez, sí correría por las calles y lo haría para preguntar, qué fué de los sueños de juventud.

Te recuerdo, Victor Jara.

Victor Jara - Te recuerdo Amanda

14 comentarios:

Antihéroe dijo...

hola, me pasaba para saludarte...
hacia bastante que no escribía. Me pasa que a veces soy bastante irregular. Pero después retomo las cosas. Cuídate señorita

Elektra dijo...

Bufff, no tienes ni idea lo que me ha alegrado encontrarme con tu comentario. Pensaba que no volverías más. Tomaré nota de tu irregularidad para la próxima. :)

Bienvenido de nuevo. Besos.

Ventiladorcular dijo...

Antes una niña con madurez de mujer, y ahora una mujer con el ímpetu de una cría. Admirables antes y ahora ¿no crees? Muchas veces he oído hablar de Jara, pero nunca hasta día de hoy lo escuché. En bandeja de oro me ha sido entregado. Anoto el 16 de Septiembre, amiga Elektra!

Ventiladorcular dijo...

Por cierto! ¿Puedes recomendarme un disco? El que más te guste. BEsos

Elektra dijo...

:) Bueno, no crezco al mismo ritmo que pasan los años. De hecho, si no fuera por algunos palos (supongo que inevitables), me mantendría intacta tal cual era con quince. Que yo soy un poco tonta e inocente. Pero bueno, recojo los pedazos y me recompongo como puedo.

Te dejo que anotes el 16 de septiembre pero para que me des el pésame el próximo año. :D

No sé si ahora Victor Jara puede resultar muy apropiado para los tiempos. A mi, no te puedes ni imaginar lo que me produce escuchar su música. Hay dos discos que para mi son indispensables.

"Pongo en tus manos abiertas..." del 69, quizás el que más me gusta. Tiene una nana "Duerme negrito" con la que he acunado muchas noches a mi hijo cuando era un bebé. Ya ves, mensajes revolucionarios que le enviaba ya en la cuna :). Los dos temas del post y "Preguntas por Puerto Montt" casi premonitoria de lo que iba a ser su final. "Murió sin saber porqué le acribillaban el pecho, luchando por el derecho de un suelo para vivir..." Un tema que me eriza los pelillos pero supongo que por lo que significó en mi vida toda esa música. Escúchalos si quieres en el Youtube.

El otro es un LP del 71, "El derecho a vivir en paz" con maravillas como "Abre la ventana", "El niño yuntero" de Miguel Hernández, "A la Molina no voy más", bueno, la verdad que podría hablar de casi todos los temas.

Esos son los dos álbumes que yo tengo de él y que me compré muchos años después y de esa forma le introduje de nuevo en mi vida. Aunque en esa ocasión, la historia fue muy distinta a esta otra. :)

Ahora me voy, que mis hijos aguardan impacientes para abrir las cajas de adornos navideños y yo no hago más que darles largas por lo que me apasiona el tema.

Muchos besos Venti. Sé feliz.

Sonu Kumawat dijo...

Se me saltaron las lágrimas cuando vía yer el El País la foto multitudinaria del traslado de sus restos.

Elektra dijo...

Hola Sonu, es verdad. 36 años después la gente ha podido despedirle como se merecía. Las imágenes impresionantes.

Un besote.

Outsider dijo...

Bien mirado, no creo que a el le haya afectado mucho que le hayan despedido ahora o hace treinta... seguramente habría preferido que no hubiera tenido que despedirse... y seguramente no tuvo tiempo para pensar que debía hacerlo...

Elektra dijo...

Hombre Outsider, efectivamente a él hace ya muchos años que no le afecta nada. Pero que la gente deseaba rendirle un homenaje por lo que significó, pues creo que si. Yo desde aquí es lo que he tratado de hacer. Y que probablemente su familia esté agradecida de esas muestras, pues supongo que también.

Pero darle tiempo a pensar, creo que le dio mucho más del que él hubiera deseado ya que fue terriblemente torturado y después muerto a balazos.

Como estamos últimamente de pasota, eh? Ainsss.

Un beso, señor despegado.

Outsider dijo...

Puede... lo de pasota... pero por el parecer me sienta bien... al menos eso me han dicho un grupo de amigos que hacía tiempo que no veía...

Vivir un poco al límite me ha llevado a hacerlo más tranquilo... ¿paradójico?, no se... pero de todos modos vivo en una especie de armonía conmigo mismo que no sentía desde hacía mucho.

Pero no me estaba metiendo con él ni con el homenaje que le han hecho.

Elektra dijo...

Bueno, al que le tiene que parecer bien es a ti. Y si después a tus amigos les parece estupendo, pues todos contentos.

Si tienes que vivir al límite y aportas tranquilidad al asunto, buena cosa es. Te evitará cruzar la frontera.

No te he comentado pensando en que te estuvieras metiendo con él sino porque me parecía una actitud muy pasota. Pero tampoco me tengas muy en cuenta.

Tú sigue como más agusto estés. :)

Ventiladorcular dijo...

Muchas gracias Elektra, eres muy amable.

raúl dijo...

y lo de eduardo frei? y eso que era uno "de los suyos". hay que joderse. anyway. anímese joer, que de requiem por los sueños nada!

Elektra dijo...

Pues ahí si que me has pillado, amigo. Que ha hecho el Frei? Tanto mirarme el ombligo que no me entero de ná.

Animada estoy raulillo, no te preocupes, solo fue un mal día. El día que yo no sueñe despierta será que me he muerto. Les diré que me despidan con el Requiem For A Dream. Y para ahuyentar a las cucarachas, el Salve de La Polla Records. :)